07 agosto 2012

Sobre La CONCIENCIA

Se sabe que en cada neurona hay un flujo de pensamiento abstracto, existen en promedio diez billones de puntos de contacto en todo el cerebro, por lo que la cantidad de configuraciones posibles en el hombre son tantas, o mas que las partículas elementales del universo conocido. De esto resulta, entre otros factores, que no haya dos personas iguales; es innegable que las glándulas de secreción interna, las hormonas y la actividad eléctrica del cerebro son factor imprescindible en el proceso del pensamiento y de la toma de conciencia, pero la realidad que el ser humano aprehende en su existencia depende de muchos factores que no derivan solo de la complejidad de su cerebro… (factores sociales, culturales, espirituales, limitaciones físicas, actos volitivos). ¿Qué es la conciencia?. La conciencia es la noción que tenemos de las sensaciones, pensamientos y sentimientos que se experimentan en un momento determinado. Es la comprensión que logramos del mundo interno y externo. La conciencia en general es el conocimiento que el espíritu humano tiene de su propia existencia. La conciencia es abrir los ojos a la realidad y asi construir la nuestra propia, es darnos cuenta de lo que somos, es la facultad que tenemos para adquirir conocimientos de causa; es el proceso que lleva al hombre a la comprensión de si mismo, de su entorno y por tanto a la capacidad de transformar su alrededor y su ser. El estudio de los estados no ordinarios de conciencia llevó poco a poco al convencimiento de que la conciencia humana no constituye un fenómeno estático sino un proceso evolutivo en permanente transformación, y que la conciencia ordinaria de vigilia, no es más que una modalidad entre muchas otras y característica de un estadio entre muchos otros. De ello resulta que la «realidad» no consiste en meras «cosas», sino que representa un orden de inconcebible sutileza y multiplicidad de niveles. El tener conciencia de la múltiple gradación interna de la existencia forma parte de la experiencia primordial humana. El esoterismo reconoce que no hay conciencia sin alma, donde hay mente hay inteligencia y conciencia en mayor o menor grado, y todo esta contenido en una mente universal, holistica, total, que llamamos Dios, primera causa. Los maestros antiguos hablan sin embargo dos planos de su manifestación hasta donde están concebidos los fenómenos mentales. Descubrieron que había dos planos generales de conciencia: el inferior y el superior. Los caminos espirituales de oriente y occidente subdividen estos dos grandes planos, pero en esencia, está la conciencia que determina los aspectos exotéricos, es decir los que se precipitan en la realidad exterior, y la que dicta los aspectos esotéricos que son aquellos que se experimentan en la realidad interior del hombre. Pues el ser humano, para seguir su aprendizaje y evolución necesita de la información interna y externa. Inclusive, los arquetipos Cielo, Tierra e Infierno, representan niveles de la conciencia; el de la iluminación, de conocimiento y claridad; en el cual se mezcla oscuridad y luz; y aquel donde están los aspectos ocultos: los misterios, la muerte, la putrefacción, etc. Los conceptos de Bien y Mal, son formas en que el ser califica, o evalúa su realidad, pero igualmente derivados del conocimiento que se tenga de las cosas: lo que es bueno para unos es malo para otros, lo que esta bien en un lugar puede estar mal en otro... La moral cambia con las épocas. Derivado de esta forma de abordar la realidad esta el concepto de Pecado; que etimológicamente significa “errar”. El hombre que peca, es porque esta errado. Porque no atina el blanco, el objetivo, su propósito. Calificar como pecaminosa o no la vida de las personas no ayuda a expandir la conciencia. El ser humano, por su condición, esta propenso al error; salvarse del pecado, no es cosa de milagros, sino de tomar conciencia para equivocarnos cada vez menos en la vida. La vida, que as final de cuentas es un continuo aprendizaje y en el cual, como todo aprendiz, fallamos. Por lo que en el comúnmente llamado “pecado” hay un núcleo de ignorancia que es la causa del error. En contra parte esta la Iniquidad; que se refiere a la corrupción conciente y deliberada de la ley, con propósitos opuestos a la naturaleza de las cosas. Una de las más comunes quejas del ser humano es por qué Dios permite que exista el mal sobre la Tierra, la verdad es que Dios no tiene nada que ver con dicha maldad, pues el mal es el resultado de los errores del hombre, es un término relativo que denota el nivel de entendimiento que el hombre tiene de si mismo y de las cosas en general. Para Dios no hay bien ni mal, pues estos son conceptos del intelecto inferior. Hay en cambio activo y pasivo, masculino y femenino, positivo y negativo… y el universo creado es el resultado de la unión armoniosa de estos perfectos opuestos y complementarios. Los ateos no creen en esto, simplemente rechazan lo que no se puede conocer y por consiguiente se niegan a si mismos. Los agnósticos, que no están seguros, simplemente esperan pruebas pero no osan, los Deístas, que aceptan la existencia de Dios, se niegan a comprometerse. La Fe no debe ser una creencia, sino una certeza que nos venga de la razón y la experiencia espiritual, de la expansión de la propia conciencia, para que dicha Fe sea efectiva y real.

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