09 octubre 2008

CHAMANISMO

LOS CHAMANES.

Chamán, del idioma tungu, de Siberia, xaman o schaman, y éste del verbo scha, saber, es un individuo al que se le atribuye la capacidad de modificar la realidad o la percepción colectiva de ésta.

Esto se puede expresar finalmente, por ejemplo, en la facultad de curar, de comunicarse con los espíritus, de presentar habilidades visionarias y adivinatorias, indicar en qué lugar se encuentra la caza e incluso alterar los factores climáticos. Aconsejan y dirigen su comunidad, ejercen la Sanación con los integrantes de su comunidad mediante el uso de hierbas y técnicas específicas de su tradición.

Chamán es el término usado para indicar a este tipo de persona presente principalmente en las sociedades cazadoras y recolectoras de Asia, África, América y Oceanía, y también en culturas prehistóricas de Europa.

Aunque se manifiesta prácticamente en todos los continentes y en todos los niveles culturales, el chamanismo ha hecho de Asia central y septentrional su patria adoptiva. Después de constatar que el chamanismo auténtico floreció en Asia central y septentrional (pueblos turco-mongoles, himalayos, ugrofineses y árticos), la mayor parte de los especialistas están de acuerdo en incluir en el área del chamanismo a Corea y Japón, a Indochina y a América del norte y del sur.

Los chamanes cumplen un rol central en las comunidades cazadoras y recolectoras, como depositarios de sabiduría. Su don es recibido por herencia, ocasionalmente por vocación, pero exige pasajes de iniciación, consistentes en largos ayunos, retiros y, en ciertos casos, ingestión de alucinógenos.

No se atribuye a los chamanes el papel de sacerdotes, ya sea porque está asignado a otros individuos o porque no existe una clase sacerdotal. En este caso, toda la religiosidad tiene su centro en la figura del chamán, el único intermediario con lo invisible.

El Chamanismo es la tradición espiritual más antigua de la Humanidad. No es, en sí, una cultura específica, sino un cúmulo de principios, técnicas, y actitudes que conforman una filosofía universal, profundamente arraigada en todas las culturas tradicionales del planeta.

Los elementos que integran el chamanismo, su forma de entender el mundo y la conciencia, han permitido a muchas culturas nativas o tradicionales llenar las vidas de sus integrantes de profundo significado, otorgándoles estabilidad psíquica y emocional para dirigir sus actos y alcanzar la plenitud personal.

A diferencia de las sociedades industrializadas, las sociedades chamánicas, siempre han dado una gran importancia al aspecto más sutil de nuestra consciencia; los shamanes poseen un amplio bagaje ritualístico y además son encargados de realizar ritos y procesos iniciáticos.

El esquema iniciático, aunque presenta variantes de un pueblo a otro, es a menudo lo mismo: el aprendiz se prepara en la soledad, instruido por un viejo maestro. La ceremonia de iniciación puede tener lugar en un sitio oculto o en público. El chamán contrae en un primer momento una enfermedad psíquica, que no desaparece hasta que, ha atravesado el territorio de la muerte y vuelve a la vida. El Chamán tiene que sufrir una ruptura o muerte con el yo anterior, para que después de su "autocuración", pueda percibir la llamada e iniciarse en los ritos o adquirir los conocimientos esotéricos, que le llevarán a un nuevo estadío.

Este ejercicio meditativo consagra por medio de una operación mental al futuro chamán a transformarse en un ser cósmico, desembarazado de la condición profana, reintegrado a la vida universal… El Chamán accede a un estado alterado de consciencia, a través de diferentes vehículos, de origen animal, vegetal, mineral o también a través de la aplicación de sonidos, música o toda una serie de rituales y danzas. Pero además el Chamán utiliza otros aspectos, conocimiento de lo interior, que será lo que le pondrá en contacto permanente con su guia interno, o espíritu protector.



Esta faceta será la más trascendente, pues todo aprendiz precisará no solo de un guia, sino que será la aprobación transpersonal de su guia interno o espíritu protector, quien realmente lo capacitará como tal. El Chamán a través de su facultad de adentrarse en el mundo espiritual o sutil, conseguirá transformar todo el poder o conocimiento aquirido en el plano sutil, en las acciones o terapias apropiadas para el mundo físico.

Así pues el Chamán, poseerá un conjunto de facultades y de conocimientos adquiridos pacientemente a través de las experiencias, tanto físicas, como de tipo extrasensorial o esotérico.

Así dichas acciones o terapias podrán consistir en diversas actividades tales como: realización de música, percusión de tambores, talismanes, y desarrollo de determinadas creaciones artisticas y simbólicas. Lo que los chamanes antiguos identificaban como simbolos de poder, a través de animales "afines" a sus culturas, hoy dia se consigue mediante la visión de la naturaleza como un ecosistema donde lo espiritual y la fuerza o energia vital mantienen un equilibrio y mutua interdependencia.

En el pensamiento indígena, la realidad visible y tangible no es la única que existe; detrás de ella hay otros ámbitos en donde residen innumerables poderes que determinan la existencia del cosmos.

El Hombre para el indígena, tiene una naturaleza dual, compuesta de cuerpo y espíritu, por lo que el shaman es un ser capaz de transitar por esos ámbitos misteriosos transponiendo los umbrales de acceso a ellos; pero solo lo logran en ciertos estados especiales, cuando el espíritu –astral- se desprende del cuerpo; este hecho puede ocurrir por diversas causas y en distintas circunstancias de la vida, y puede ser involuntario o voluntario…

Entre las formas de separación del cuerpo y el espíritu destacan el sueño y el trance extático –ensueño- ; el primero es una de las maneras normales, involuntarias y comunes a todos los hombres, de desprender el espíritu del cuerpo; el segundo es voluntario y excepcional, pues pocos lo logran espontáneamente y muchos deberán pasar por un periodo iniciático de aprendizaje y manejo de las fuerzas sutiles, controlar sus potencialidades anímicas y asi lograr el desprendimiento.

Esos hombres portentosos, especializados en practicas de externamiento del espíritu, son los naguales, llamados así entre los nahuas (de quienes procede el termino) como entre los mayas, aunque reciben muchos otros nombres según las diversas lenguas; sin embargo, como la palabra nagual ha sufrido varios cambios de sentido a través de los siglos, empezando por la tergiversación que de ella hicieron los frailes españoles en la colonia, sin embargo sabemos que se trata de chamanes, palabra siberiana que ha adquirido un carácter universal.

La mayor parte de las enfermedades, como lo reconocen muchos médicos, tienen un carácter psicosomático lo cual fue bien comprendido por la chamana mazateca Maria Sabina, cuando decía que lo que se enferma es el espíritu, por lo que es preciso curarlo a el para sanar el cuerpo.

Los textos coloniales quiches y cakchiqueles les llamaban Nawal Winak, "Hombres Naguales", y describen sus poderes sobrenaturales, como la transformación en jaguares y otros animales, la capacidad de subir al cielo, bajar al inframundo, la posesión de una gran fuerza física y una visión tan aguda y penetrante que les permitía adivinar. Los textos no mencionan sus habilidades curativas ni el uso de plantas sagradas, pero cabe inferir que eran también médicos.

El Chamán deberá de entenderse como un canal, o un intermediario, especializado en la canalización de energias, tanto sutiles como internas, las cuales potenciaran las facultades innatas en él. No obstante a todo lo mencionado anteriormente, El Chamán puede definirse como "El médico del Alma".

KAMINADORDEBANKETAS. MIGUEL RMZ.

Bibliografía:
Los brujos Hablan – Joan Banes
http://www.misticosofia.com.mx/mis/espiritualidad/chamanismo.asp
http://www.extrasensorial.com/charlas/chaman_charla.htm
Bibliografía, Eliade M. y Couliano I.P., Diccionario de las religiones, Ed. Paidós Orientalia.
Carlos Castaneda y Chamanismo
El Chaman y los males del espíritu entre los Nahuas y los Mayas
http://es.wikipedia.org/wiki/Cham%C3%A1n